Adega Machado, la famosa Casa de Fado, de 1937, con la ubicación en el más típico barrio de Lisboa, el Barrio Alto, ha reinventado a sí misma en junio de 2012.

La fachada iconográfico, el artista Thomaz de Mello tiene la apariencia. Después de iniciar sesión, se pierden en la admiración de las tres plantas donde se distribuyen los registros fotográficos de la existencia y las imágenes artísticas.

La sala principal, capaz de mirar a través de un ojo de buey, protege a los clientes que se instalan en el pliegue de la carta que el espacio forma, una L Lisboa se detecta fácilmente en el canto nacido en ella, aquí cantadas, ventanas con persianas de corazón, el bullicio de los transeúntes, por lo que come.

Con capacidad para 95 personas, sala de restaurante servía en su diseño, las siguientes líneas: la comodidad, privacidad y el espacio entre las mesas de los comensales.

Reservada a las acciones de la zona central, entre las ventanas, delante del pintor de la imagen José Dias Sánchez, que siempre ha sido artistas quadraram. El entorno resulta elegante, acogedor y romántico.

Un piso intermedio, la bodega, el escaparate seductora, con la opción de compra de los vinos de las mejores regiones.

Abajo ya través de un túnel, se llega a la sala de Fadistagem, propicio para la interacción entre los grupos pequeños, entorno único, o varios eventos.

Por encima, Terraza, apacible refugio para un vaso, mordisqueando bocadillos, una charla, a partir de una tarde agradable.

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Se denomina brevemente “boinas verdes” en 1937, pero dicho de otro nombre final que ha alcanzado fama nacional e internacional: Adega Machado.

Hoy en día se puede encontrar una casa de fado que rinde homenaje a su historia, a los fundadores ya todos aquellos que añadió sus experiencias personales y profesionales para los recuerdos que guarda Machado Adega.

En el fado, Amalia Rodrigues demostró su afecto por esta casa con dos galas anuales, el carismático Fernando Maurício tiene a menudo otro de ellos, Alfredo Joiner. Muchos más sería, por nombrar sólo todavía citar Manuel Fernandes, Francisco Carvalhinho, Raul Nery, Adelino Santos, Beatriz da Conceição, María Amelia Proenca, Maria da Fé y Mariza.

También se registra visitantes famosos, desde muchos sectores, y muchos han dejado testimonios de aprecio en una auténtica colección de libros de honor.

Imagine los filántropos armenios, generosa Calouste Sarkis Gulbenkian, el Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón, rey Umberto de Italia, el príncipe Andrés, el Reino Unido, y otras figuras estatales, el Presidente de la República, Ramalho Eanes y sólo de la República de Brasil eran cuatro entre Kubichek e Itamar.